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DoceCuentosPeregrinos

Reseña de “Doce cuentos peregrinos”

Doce Cuentos Peregrinos

Bien advierte el libro que son notas periodísticas contadas con la elocuencia de un poeta. En ocho de los doce cuentos, la muerte ronda y gana la partida de forma sorpresiva y a veces inimaginable.

Así tenemos:

Buen Viaje, Señor presidente. Un presidente derrocado y expatriado que sobrevive en el anonimato en Europa y tiene la habilidad de descifrar su propio destino en el asiento de la taza del café, en donde parece leer con certeza su propia muerte.

La Santa. La historia de la espera de Margarito Duarte, que viaja a Roma buscando una audiencia con el Papa para conseguir la canonización de la Santa, una historia de perseverancia, paciencia y fe.

El avión de la bella durmiente. Un encuentro con una mujer hermosa en un viaje trasatlántico de París a Nueva York.

Me alquilo para soñar. Me alquilo para soñar. Un accidente automovilístico deja a su víctima irreconocible, salvo por un anillo de oro en forma de serpiente con ojos de esmeralda, una mujer inolvidable, la mujer de esta historia lo usaba en el dedo índice derecho, soñar era su único oficio, alquilaba sus virtudes premonitorias. Porque en esta vida hay que tener claridad de lo que hacemos mejor. Para pulir el don y convertirlo en nuestro propósito.

Sólo vine a hablar por teléfono. Un matrimonio joven con una particular circunstancia que los separa. Se pone a prueba su amor  en el momento en que depende de uno de ellos el bienestar del otro. La desconfianza y el desamor tuercen el destino y la vida de ambos cambia para siempre.

Espantos de Agosto.  Un castillo renacentista ubicado en la campiña toscana es el escenario ideal para una historia de fantasmas, con una historia de poder, de amor contrariado y de una muerte que dejó el castillo maldito y un espectro deambulante que busca sosiego y en su lugar encuentra la repetición de la escena mortal.

Maria dos Prazeres. Una prostituta previsora que a sus  de 76 años que está convencida de que va a morir y organiza y dispone instrucciones para sus protocolos mortuorios. Pero entonces, la vida la sorprende.

Diecisiete ingleses envenenados. Prudencia Linero llega al puerto de Nápoles, sus impresiones sobre Italia y los Italianos van marcando el ritmo de este cuento desde el sentir de la forastera hasta llegar al hotel, en el que un golpe de suerte la salva de la muerte.

Tramontana. Una historia que ocurre en Cadaqués, España que recibe en  primavera y otoño un viento de tierra que describen como inclemente y tenaz, los lugareños hablan de la tramontana como si fuera una mujer y las leyendas le atribuyen el poder de sembrar la locura en la gente. La Tramontana se siembra en el corazón de los lugareños con convicción, ya sea por miedo, ya sea por rendición la Tramontana siempre se lleva alguna víctima.

El verano feliz de la señora Forbes.  La murena helena muerta clavada en el marco de la puerta parece ser el indicio del trágico final de la señora Forbes, institutriz alemana de dos niños que pasan el verano en Silicia, mientras sus padres están de crucero por el mar Egeo.  Reacios a aceptar que la institutriz maneje sus destinos, los hermanos de 9 y 7 años planean asesinar a su institutriz.

La luz es como el agua. Dos pequeños hermanos, de 9 y 7 años que viven con sus padres en el quinto piso del número 47 de alguna calle en Madrid piden de regalo de navidad un bote de remos, ahí donde parecería imposible navegarlo. Los méritos obtenidos por los pequeños son el pretexto con el que el padre concede el bote y a partir de ahí, los pequeños navegan con chorros de luz dorada, porque “la luz es como el agua”.

El rastro de tu sangre en la nieve. La historia de un par de enamorados que viajan a Europa en su luna de miel, la novia recibe un ramo de rosas y con ellas el pinchazo en un dedo de una herida que desemboca toda la historia sobre el amor y la soledad.

Mi favorito, “Espantos de Agosto” y por supuesto el prólogo del autor, a través de éste nos cuenta que los “Doce cuentos peregrinos” fueron escritos en un lapso de 18 años, porque son doce y no 16 o 64 y de dónde viene su característica de andantes.

Si este libro fuera parte de un menú sería un corte argentino, un vacío cocinado a ¾ jugosa carne que refleja también la crudeza de los cuentos. Acompañada por supuesto de una copa de vino tinto, dando el sabor dulzón y seco que hace referencia al romance y la poesía con que se dibujan las historias áridas que conforman los “Doce cuentos peregrinos”.

Datos Bibliográficos

Autor: Gabriel García Márquez

2010, Editorial Planeta Mexicana SA de CV

Bajo el sello editorial Diana M.R.

Primera Edición; julio de 1992

Trigésima reimpresión: agosto 2009

Primera edición de esta presentación: febrero de 2010

ISBN: 978-607-07-0321-8

Impreso en México

 

Alcanzarlo

Alcanzarlo… asirlo… quizá…

Eso nunca sucederá. ¿Quién es capaz de mover los bosques

y de alinear en batalla los árboles separando

sus raíces de la tierra que las cubre? 

(Macbeth, act. 4 , esc.1)

El viento llora en busca de los molinos, su voz duele en la piel como el raspar de una lija en la madera, el eco que entona es doliente, quizá busca la mano suave que acaricié el terciopelo del silencio para entonar por última vez el vals negro.

El frío que lo acompaña cala en los huesos, la nieve cubre todo el paraje no hay rastro próximo de otro ser humano en varias millas, los árboles han quedado desprovistos de su follaje, las ramas parecen pequeños huérfanos esperando ser acogidos en cálidos brazos. Nada de esto sucederá hasta la próxima primavera, las huellas han sido cubiertas nuevamente por la nevisca como si quisiera sólo para ella  el toque sutil de su andar, cada vez pesa más  esperar y continuar, de pronto como un espejismo de su juventud a lo lejos divisó una cueva o un hueco, no alcanzaba a distinguir,  parecía una galerna que se acercaba así que con todas sus fuerzas corrió hasta que no pudo más y entonces como un suspiro le abandonaron…

Al despertar no sabía exactamente dónde estaba, ¿había muerto?… ¿fue un mal sueño?… estaba revestido con ropa cálida y diferente cerca del fogón. Sintió como cada molécula de su cuerpo vibraba en suave melodía y los átomos de su ser hacían música, empezaba a sentirse vivo de nuevo, eso le tranquilizó y al mismo tiempo una duda estallaba en el cosmos de su frente que produjo una sensación desasosiego ¿Cómo diablos había llegado ahí?… se enderezó y observó la cueva.

Palmó las paredes que se sentían semejantes a las palabras ásperas que salieron tantas veces de su boca a tiempo y en destiempo, el color de éstas era café oscuro  como fondo de una pileta donde jugaba en su tierna infancia. no era de gran tamaño aquello que sus ojos alcanzaban a distinguir así que asió una vara del fogón y alumbró más allá de donde estaba. El aroma que inundaba el ambiente completo. Cuando intentó caminar e investigar una mano le detuvo, volvió azorado el rostro y contempló la imagen de una anciana de baja estatura, cuyo rostro    tenía los surcos que deja el agua en las rocas, conservaban aún el brillo de la nieve en invierno, de sus labios brotó una voz como si tejiera una canción de cuna, su cabello tenía el tono que conserva la paja cuando está guardada, hace muchos años tendría el color del fuego de la impaciencia y hoy era un recuerdo apagado, uno que no duele. Tenía ropa fresca, poco convencional para el frio, de hilo burdo teñido de verde, largo y amplio, sin ser lo suficientemente largo, dejaba ver su calzado color negro. Lo invitó a sentarse de nuevo.

Le dijo la anciana sin preguntar su nombre;

̶  No importa cómo te llamen si no lo que has hecho con él, las vidas que has tocado y más las que has dejado marcadas para bien o para mal.

En ese instante al sonar de la voz de la anciana como el shofar  sintió un fuerte golpe en el pecho semejante a cuando un árbol cae demolido por la sierra y pudo escuchar cómo se desgajaba algo muy dentro de él, tomó aire y exclamó:

̶  Buena mujer, ¿cómo debo llamarte para así mismo decirte mi nombre?

La anciana exclamó:

̶  No has entendido de inicio esta charla, estás aquí por una razón y con un propósito. Tomarás un sendero diferente después de hoy, quizá te pierdas en el laberinto de la mente, quizá seas el mismo de siempre, pero antes será necesario que nades en los ríos en los que podrás encontrar un nuevo desierto, en el que  la melodía resuene nuevamente y aquello que has tenido en desuso se estremezca como los cañaverales en nítida vibración sinfónica. Cuando transcurran tres jornadas volverás a este lugar quizá con la locura de la diosa Hibris donde el lote a pagar sea parte de la felicidad o del infortunio. Aracne te acompañará y visitarás también a las Moiras…

El joven estaba  boquiabierto no entendía nada de lo que estaba sucediendo a su  alrededor, sólo podía escuchar el estruendo de su corazón como mil tambores en batallón que en cualquier momento detendrán el redoble. Lo que seguiría le aterraba, ese sentimiento de incertidumbre lo había acompañado toda la vida, jugarse la existencia en un volado había marcado su adolescencia que hoy parecía un sueño tan lejano, como de otra época, en otro cuerpo, pero no… había sido en su vida y dejó una cicatriz tan profunda que endureció una parte de su rostro y  el brillo de sus ojos había cambiado. Preguntò entonces.

 ̶  ¿Aracne? ¿Acaso es?…

La anciana respondió:

̶  Ella fue  quien enseñó a  las Moiras a tejer los hilos del destino, su telar es perfecto, resistente y hoy sigue atrayendo con sus formas cilíndricas  a los hombres, te llevará a tu destino, deberás tomar esta agua, aquí te espero…

El joven pensó que era una locura, mejor debía tomar algo caliente, dormir y mañana partir cuando la ventisca bajara, no quería insultar a la anciana ni contradecirla, todo aquello que decía no tenía sentido, pero muy dentro sabía que necesitaba que la batalla terminara y dejar de sentir en soledad.

Tomó el recipiente tosco, de color amarillo, lastimaba un poco el borde rojo de su boca, bebió la infusión y empezó a sentir como  los minutos se extendían como un lamento largo, el sueño le tomó en brazos y lo llevó a reposar a verdes praderas donde ni un vendaval podría alejarlo de ahí. Aracne le tendió la mano y lo invitó a continuar andando a su paso, tocaba con las yemas de los dedos rosas, anémonas, narcisos y un ciclamen.  Anduvieron, cuando se paró al borde del río Estigia, Aracne le indicó que se desvistiera completamente, debía experimentar en todo su ser las aguas gélidas del odio, ellas lo abrazarían y no cesarían de entonar un cántico de mareas bajas, lo llevarían al valle de la tristeza, sentiría las heridas más profundas que supura el alma, le advirtió que recordaría rostros, nombres, escenas y sentimientos albergados en lo insondable de su médula.

Se quitó la ropa poco a poco hasta quedar desprovisto completamente, se sumergió lentamente, dio un grito sordo, desesperado. el hielo quemaba su piel como pequeños alfileres que se enterraban en toda su esencia. El agua helada lo cubrió hasta el cuello,  la otra orilla estaba tan cerca y tan lejos a la vez, empezaba a sentir como el cuerpo entumido, al encontrarse sumergido sin poder alzar el vuelo, simplemente se dejó llevar por el río…

Vio todos los rostros de aquellos que lo ofendieron con desdén y  actuaron como cuando se cava un hoyo y la pala hiere la tierra. Revivió el instante en que el odio se sembró en su corazón y cómo la semilla creció amarga impregnando todo dentro, como la humedad que corrompe el entorno, había sido herido tan abismalmente que todos los puentes de su alma se habían quebrado, la cerrazón de su padre, las patadas que mancillaron su  integridad  y tantos rostros que lastimaron su intimidad. De pronto sintió un jalón que lo regresaba a la vida y percibió que había pasado algo…ya no dolía el pecho como hasta hace unos instantes, ese crujir de ramas en invierno constante que sintió en su pecho largo tiempo estaba desapareciendo, tuvo la sensación de una luz.

Aracne le indicó que debía salir y titiritando de frío buscó una frazada, aunque  sólo encontró una túnica carmín. Se dirigieron hacia el río Flegetonte donde debía purificarse con fuego, era el más difícil de cruzar porque debía perdonarse a sí mismo; sus errores, silencios, pausas, gritos, desquebrajos, omisiones, locura, llanto, todo lo que provocó en otros. Así que con el mismo miedo del anterior escenario entró poco a poco en agua que emanaba fuego, cada paso que avanzaba le cocía la piel, se hacía lento el andar, recordaba los momentos en que se lamentó de las decisiones que había tomado y las consecuencias de ellas,  todos los silencios que mandó al cofre del olvido, que habían mermado su mente como esa cajita de música que repite y repite la misma melodía con la pequeña bailarina llevando el mismo  sentido hasta la eternidad. Tocó esas lágrimas que colocó dentro de una botella que  nunca sacaba. ¿Cuántas cosas por perdonarse?, nadie le había enseñado a eximir y sin embargo giraba esa rueca eternamente, observó como su torso se encendía y la greda de su existencia se hacía polvo… llegó a la otra orilla en un llanto que semejaba a las corrientes del corazón donde se experimenta una ternura emanada como una flor al sol. Experimentó la gratitud del amor, y las aguas del diluvio consiguieron asir las cumbres más elevadas de la pasión.

Sus ojos se llenaron de la niebla resultado de los cambios que había sufrido, tal era su emoción de sentirse ligero, que había nadado sin querer hacia el río Cocito.  Ahí escuchó las lamentaciones en voz de un eco que le pareció familiar como evocando una melodía quebrada, supo de quién era esa voz, cerró los ojos, exhaló, debía continuar…

Llegó al último río Lete, el río más profundo de todos. Si nadaba y era cubierto completamente todo sería borrado de su memoria, quedaría atrapado en un laberinto aún más intrincado que el de Creta, ni siquiera el hilo de Aracne lo podría sacar, era su decisión hasta dónde dejarse tocar y era el equivalente al olvido. Nuevamente quedó desprovisto de todo y con la miseria humana como   única capa, entonces entró en el agua, se mojó hasta los tobillos, deseaba con todas sus fuerzas olvidar lo innecesario, voces, caras, números, pero no su propia historia pues empezaba a comprender que todo lo vivido era la suma de factores y debía ser así para un propósito más grande. Sacudió sus pies, se vistió y siguió a Aracne, faltaba poco para salir pero antes, haría una parada más.

Se quedó anonadado de observar a las tres mujeres: Cloto, Láquesis, Átropos, las Moiras tejían eternamente.  

Átropos tenía la virtud y el poder de cortar el hilo con sus poderosas tijeras de oro, pudo tocar su propio hilo, se sentía vigoroso, eufórico, y a la vez aprensivo, desvelado. Sintió como el agua bañaba sus luceros y por primera vez no era amarga sino dulzona. Átropos  le advirtió que de seguir desbaratando las madejas de los demás estaría a punto de cortar su hilo, sin embargo las oraciones de una madre son escuchadas por los dioses y había tenido una nueva oportunidad.

Era imposible arrancar las raíces de un árbol para librar una batalla personal, en cambio trepar por sus ramas y subir tan alto hasta  ver las estrellas, caminar sobre ellas, vestirse de fresco, ser rayo de luz, gota de agua limpia, así que continuo su camino.

Aracne le regresó al campo verde y despertó del sueño, no había nadie, ni fogón, ni anciana, nada.

Alcanzarlo… asirlo…quizá era su destino e iría en busca de él…

Recogió algunas pertenencias y salió de la cueva, afuera el frío era tolerable y mirando al cielo agradeció a los dioses, su nombre sea quizá de aquel que está leyendo…

 

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Marypaisajes

La montaña fantasma

Despertar de madrugada con el cielo repleto de estrellas, de esos cielos que no se ven en las ciudades. Poco a poco la noche clarea y el frío se siente más intenso, es final del invierno. Tres grandes montañas con kilómetros de distancia entre ellas se observan alineadas a la salida del sol, el amanecer a 4,100 metros sobre el nivel del mar es todo un espectáculo y la gente aplaude durante los segundos en los que ocurre. Parece la culminación de una presentación y solo resta disfrutar un poco del sol antes de comenzar el descenso, sin embargo un fenómeno extraño está a punto de ocurrir, la alineación de las montañas con el sol genera  una enorme sombra al final de estas… la montaña fantasma.

Este fenómeno astronómico sucede en el mes de febrero, aproximadamente entre el  7 y 20 del mismo. El lugar: el cerro Tláloc, sitio arqueológico dedicado al dios Tláloc que ahora recién restaurado abre las puertas a la gente para que pueda descubrir este fenómeno.

El cerro Tláloc se encuentra en la división entre el  estado de México, Tlaxcala y Puebla; es más común  subir por Texcoco, sin embargo existen otras rutas alternas aunque más largas como Río Frío.

Además de la montaña fantasma su posición (Sierra Nevada) permite tener vistas increíbles de 360°, la Ciudad de México desde Xochimilco hasta el cerro del Tepeyac; el Estado de México hasta Teotihuacán; Tlaxcala; Puebla y el Iztaccihuatl.

Es un lugar perfecto para los amantes del camping, la naturaleza, el senderismo y deportes extremos.

Entre las recomendaciones mencionamos: subir con suministros necesarios, comida, líquidos, barras energéticas y chocolates para combatir el mal de montaña. Llevar también suficientes capas para abrigarse, ya que aunque el calentamiento global no permite las nevadas, el frío puede ser intenso.

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El extranjero Camus

Reseña de “El extranjero”

El extranjero

Autor: Albert Camus

Segunda reimpresión, 2014 Alianza Editorial, S.A., Madrid

ISBN: 978-84-206-6978-6

Impreso en España, 122 páginas

 

Novela filosófica de referencia de la literatura del absurdo. Se publica en Francia en 1942. Denuncia a una sociedad que olvida al individuo bajo la premisa de que la vida del todo social está regulada por una moral carente de sentido. En 1967 fue llevada a su versión cinematográfica por Luchino Visconti y fue protagonizada por Marcello Mastroianni. Se dice también que el compositor Robert Smith escribió la canción “Killing an arab”  inspirado en la novela de Camus como “un leve intento poético de condensar sus impresiones sobre los momentos clave…” del libro.

Sobre el autor habría que mencionar brevemente que nace en Argelia un 7 de noviembre de 1913, murió a los 46 años, el 4 de enero de 1960 en un accidente de coche. Un día antes de su muerte, al referirse al fallecimiento de un ciclista dijo “no conozco nada más idiota que morir en un accidente de auto”. Fue enterrado en un pueblo al sur de Francia. Ganador del premio nobel de literatura en 1957, ateo, ha sido ligado al existencialismo, sin embargo se dice que luchó contra todas las ideologías y las abstracciones totalitarias (fascismo, marxismo, cristianismo) porque alejan al hombre de lo humano. Se decía representante de la filosofía de la libertad y escribió en todas sus obras sobre la noción del absurdo, que definía como “la indiferencia al futuro y la pasión de agotar todo lo dado.” En fin, lo que podamos encontrar en los datos históricos del autor sólo podrán ser referentes. El camino para conocer a Camus es a través de sus libros.

El extranjero está dividido en dos partes por un momento preciso en la página 63: “Fueron cuatro golpes breves con los que llamaba a la puerta de la desgracia.” Esos cuatro golpes son los que están descritos en la canción de The Cure como el momento clave de la historia.

Es una novela escrita con una pluma ágil, por consecuencia es uno de esos libros que terminas leyendo “de un jalón”, en una sola sentada, o en un par de días, dependiendo de la voracidad del lector.

Mersault es juzgado por el asesinato de un árabe o por mostrarse indiferente ante este acto, o por no tener la habilidad de explicar el sentido de sus actos o la razón de su conducta. El protagonista está siempre en la imposibilidad de comprender sus propios actos.

Meursault se cuestiona qué importa la muerte, el amor, la idea de Dios, las vidas que uno escoge, frente al hecho irrefutable de que un solo destino nos elige.

Si este libro fuera una parte de un menú sería un queso fundido con carne tipo chistorra, parece ligero, pero sus letras caen en conciencia receptiva como una bomba.

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Pastel

Cumpleaños en diciembre

Cumplí un año más. Sólo eso basta para sentirme afortunada y agradecida en esta vida. Unos días antes hice una lista con las personas que he compartido este año y las entrañables de siempre. La lista de personas no fue para nada larga. Fue una breve lista de agradecimientos profundos y cariños sinceros. Confieso ahora que hice esa lista pensando en las personas que me gustaría ver en mi protocolo mortuorio, y es que aunque esas cosas nunca se planean con el detalle que merecen, (porque cuando ocurren son ya, lo que menos importa), bien vale la pena andar por la vida al día, con las cuentas claras y los sentimientos confesados.

Así que convoqué a mi pequeña lista de cariños entrañables para decirles “Gracias” por ser parte de mi vida. Estuvieron los que tenían que estar. Pusimos dos velas que representan pasado y futuro (uno siempre guarda esperanza en el corazón de vivir un poquito más), luego de apagarlas, compartimos el mejor pastel del mundo. Lo digo porque estoy segura que llevaba ingredientes imposibles de encontrar en ninguna otra parte, como montones de historias contadas en desayunos que terminan a las dos de la tarde, lágrimas que sanan el corazón y risas que unen en complicidad, elaborado además por manos mágicas, de una chef bondadosa y sabia.

Sonreí contenta porque estaban las personas que me acompañaron en 2016 cumpliendo el  propósito de ese año que fue hacer nuevos amigos. Siendo totalmente sincera fue: tener amigas y ser una buena amiga para los que ya tenía. Los amigos también son familia, pero las amigas son de verdad un pedacito de cielo sabor chocolate ¿Podría existir algo mejor? Sí, que se junten con la familia, la de sangre y la de las almas que coinciden en un momento mágico con el único propósito de festejar la vida.

Sí, ¡estuve muy feliz!  Ya inspirada y con el corazón contento sólo puedo pensar en la última línea del poema de Nervo, que dicta: “¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!”

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soledad-piedra

Reseña de soledad.piedra

Reseña Título: soledad.piedra

Autor: Edson Lechuga

Editorial: ediciones cal y arena

Primera edición en Cal y arena: 2016

ISBN: 978-607-9357-77-1

Impreso en México

de noche a sur

soledad.piedra es un libro de relatos que están narrados de forma sencilla lo que crea cierta proximidad con el autor, como si fuera un viejo amigo que nos abre su corazón para conocerlo a través de sus libros. La narrativa es detallada y fluída, su redacción pareciera ser irreverente aunque una vez que estas embebido en la lectura parece estar cuidadosamente escrita  así como parte del ritmo de las historias.

Edson Lechuga es un talentoso escritor poblano que se ha abierto paso en el camino de las letras en México, es egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México y con estudios en Casa Lamm y la Universidad de Barcelona. Colabora frecuentemente con algunas librerías impartiendo pláticas y firmando sus obras.  Si, un autor contemporáneo que podemos toparnos un buen día en cualquier calle de la Ciudad de México.

El libro contiene 5 relatos breves y ligeros, convirtiendo el libro en una lectura fácil y fresca. A través de las narrativas contenidas en “de noche a sur”; “atemporal”; “amar a mar”; “soledad piedra”; “soñeus” nos hablan del alma de viajero y de la mentira, de la nostalgia del corazón, de la familia, del amor, del suicidio, del miedo, de los sueños. Las historias suceden en lugares fáciles de imaginar por el detalle en sus letras. Nos llevan de Tijuana a Oaxaca, Puerto Escondido, Puebla o Barcelona y en la última parte del libro, nos transporta a la tierra donde estamos cada noche, el lugar de los sueños en el que es posible transformarse en cualquier cosa, observar cómo el tiempo se extiende de una manera distinta a la que ocurre cuando estamos despiertos.

Mi cuento favorito  fue “amar a mar”. Una historia descrita con mucha precisión con respecto del lugar en el que se encuentran los personajes. Mar aparece en la última línea del cuento, con esas tres letras del nombre de la mujer, la historia se salpica de esperanza, destino y nuevas oportunidades, en el último momento.

Los cuentos de Edson Lechuga narran historias que parecen ser personales y por lo tanto da la sensación al terminar su lectura, de haber logrado cierta complicidad con el autor, como conocerlo de siempre.

Si el libro fuera parte de un menú, sería un té blanco servido en frío, una bebida que puedes acompañar con todo, en todo momento.

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Las Pozas

Xilitla, la perfecta armonía.

Xilitla, pequeño pueblo enclavado en la Sierra Potosina denominado desde diciembre del 2011 pueblo mágico.

Si bien tiene peculiares vistas hacia la sierra, un atractivo cerro llamado “La Silleta” (por su forma de silla de montar) y una curiosa historia de su iglesia, su verdadera estrella no tiene mucho que ver con la historia del pueblo.

El jardín surrealista de Edward James también conocido como “Las Pozas”, es un gran espacio que alberga esculturas surrealistas de escala monumental enclavadas en plena huasteca potosina. Dichas obras parecen sacadas de un extraño sueño, sus atrevidas e inusuales formas, aunadas a delgados soportes generan sorpresa en el espectador, seguida de curiosidad o miedo según sea su personalidad. Además, el paisaje de la huasteca acentúa su belleza y misticismo. El elemento agua también está presente en este lugar y le agrega finamente un toque de encanto;  las caídas de agua se desenvuelven en pequeños estanques o pozas (de ahí su nombre) en los cuales la gente acostumbra a nadar y refrescarse cuando el clima lo permite.

Considero que el éxito de la perfecta armonía entre las esculturas y el paisaje se da en el buen entendimiento que hizo su autor entre los elementos construidos y la naturaleza, conocer sus mejores características y acentuarlas con ayuda del otro sin competir entre sí, es decir, el paisaje enaltece el espacio a través del movimiento natural del lugar, el cual genera caminos, zonas contenidas, remates visuales y diversos fondos, además de uniformidad a través del color verde.  De la misma manera la pulcritud de los elementos construidos, la permeabilidad que existe entre un monumento y otro, y la asociación de texturas también enaltece el paisaje.

Es un espacio que invita a la relajación y meditación, por eso es recomendable acudir en temporada baja cuando se permite subir a las grandes esculturas como “La casa de bambú”, ya que en temporada alta prohíben el acceso. Sin mencionar que sin gente es un espacio perfecto para tomar fotografías.

Xilitla se encuentra en el estado de San Luis Potosí dentro de la región conocida como Huasteca Potosina, a  1 hora 40 minutos de Ciudad Valles, 4 horas 50 minutos de la Ciudad de San Luis Potosí y 7 horas de la Ciudad de México.

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Una de Reyes Magos

Una de Reyes Magos

Don Olegario se sentó en la poltrona tejida de mimbre, y comenzó a recordar, a cuento de los primeros días del año, de los días en los que abandonó su casa huyendo de las palizas que su mamá de propinaba con razón, o sin ella. En esos días él tendría unos 8 años de edad, aunque en realidad su abandono había comenzado dos años antes, cuando el coma diabético dejó a su madre en un suspenso de la vida y por supuesto muy lejos de él. La mujer despertó del coma con la amargura recrudecida y sin paciencia. Para entonces Olegario habría aprendido a sobrevivir saciando el hambre y las necesidades básicas igual que los animalillos salvajes de los alrededores del pueblo y sin la supervisión de ningún adulto a su cargo. A pesar de los 15 hermanos mayores que le precedían, por increíble que parezca, del menor de todos ellos, nadie se ocupó nunca.

Así que un día se escapó de su casa en una de las bicicletas de los muchos hermanos que tenía y no paró de andar desde Huetámo, uno de los 113 municipios del estado de Michoacán, comiendo a cambio de trabajo que conseguía haciendo cualquier cosa que un niño de 8 años pudiera encargarse y durmiendo en las bancas de los parques cuando estaba en algún poblado, o en cualquier espacio cerca de la carretera cuando el sueño lo alcanzaba. Habrá pasado una semana cuando el pedaleo le alcanzó para llegar al puerto de Acapulco, ahí una familia de pescadores que tenían hijos pequeños le brindó algo más que comida y refugio. Llegó el mes de enero, para el 5 todos estaban alborotados con la ilusión de los regalos. Él a esa edad, ya no creía en los Reyes Magos, porque nunca le había traído nada. Cuando lo mandaron a dormir le recordaron que debía poner debajo de la hamaca una cajita con sus huarachitos para ver qué le traían los Reyes, y contestó que esos no existían, que esa historia era puro cuento y se durmió llorando de tristeza.

A la mañana siguiente, debajo de su hamaca encontró un trompo de madera, una pelota y unos huaraches nuevos, él lloró de la emoción y volvió a creer en los Reyes Magos. Ahora que es un señor grande, y que todos lo conocen como “Don Ole”, la gente le regala juguetes en buen estado, él los limpia, los arregla y se los da a niños de escasos recursos para que mantengan la ilusión de que los Reyes Magos si existen.

Autor: La Negra

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Reseña de “El elefante desaparece”

El elefante desaparece

Autor: Haruki Murakami

Editorial TusQuets

2016, Tusquets Editores México, S.A. de C.V.

Impreso en México

N° páginas, 344

ISBN 978-607-421-778-0

 

Murakami es un autor controvertido entre los lectores, a mis mejores amigas y ávidas lectoras no logra convencerlas su estilo holgado y sus historias cotidianas, las escucho con atención intentando ser empática con los comentarios sobre éste autor. Después vuelvo a conectar con mis gustos, decidida a darle una oportunidad a “El elefante desaparece”.

El libro no es una novela, en él van a encontrar 17 relatos breves, cotidianos, con una narrativa clara de los lugares que describen atardeceres, climas, personalidades, monstruos, gente de la televisión, graneros, sueños. Lo que no queda escrito es también lo que más me gusta del estilo al escribir de Murakami.  En estas historias, abre la puerta al lector para que se identifique y se apropie de las historias, en la reflexión del lector es dónde siempre decido rescatar a Murakami de las críticas de mis amigas.

“El elefante desaparece” es un libro de lectura ligera, nada complicada, la brevedad de los relatos nos permite avanzar por las 344 páginas de historia  en historia en unos cuantos días. De entre ellos, mis  favoritos son:  “Sobre el encuentro con una chica cien por cien perfecta en una soleada mañana del mes de abril” una perfecta descripción del destino en una sola frase. “Quemar Graneros” la historia de un pirómano con una preferencia por los graneros, un hobbie casi inofensivo, que deja una puerta abierta a la interpretación del lector, sin embargo, ¿si el granero fuera en realidad una mujer? El pirómano inofensivo es tal vez un asesino serial. “El pequeño monstruo verde” una brevísima y mágica historia con un pequeño monstruo enamorado que una tarde sale de entre las raíces de un árbol para pedirle matrimonio a su amada, que resulta malvada. Los ojos no pueden ver lo que sentimos y actuamos dejándonos llevar por lo que nuestros ojos ciegos nos permiten. El mejor cuento para mi fue “Nuevo ataque a la panadería” una pareja de recién casados que una madrugada despiertan con una incontrolable hambre, en el insomnio de la noche creen descubrir la razón de la incontenible hambre y desarrollan un plan para saciarla. Queda descrito entre líneas una extraordinaria complicidad y lealtad en esta joven pareja. Una historia de un amor extraño y lo importante que es conocer a los otros, sobre todo a ese con el que vives.

Pienso ¿qué tipo de alimento sería este libro si pudiera comerse? , a mi mente viene la imagen de una tarde de palomitas recién hechas, mientras estás sentado cómodamente en un sillón reclinable, este libro es cálido, divertido y ligero.

 

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Hablando con mi necedad

Cómo no hacer un pastel de zanahoria en navidad

Esta metodología está escrita en el futuro, dirigida a mi en las vísperas de nochebuena del 2016 para prevenir el desastre que viví en aquel momento, donde requería algo más que una simple receta para poder hacer un delicioso pastel de zanahoria.

La elección del platillo para colaborar en la Nochebuena.

Elegir un platillo puede resultar de lo más simple si sabes dónde comprarlo ya preparado, y que tenga buen sazón, de lo contrario ofrécete a llevar el alcohol y los refrescos. En caso de que lo tuyo sea hacer un esfuerzo por cocinar una vez al año -como es mi caso- te sugiero NO REALIZAR EXPERIMENTO ALGUNO y preparar algo que sabes hacer bien, después de todo te aseguro que agradecerán más un platillo delicioso, aunque no navideño, a “algo extraño” tradicional.

Como yo soy tu futuro y conociéndote como me conozco, sé que mi recomendación anterior la leíste en tu celular camino al supermercado y seguramente mezclaste información, por lo que en este momento estarás invocando a san Google para que te dé una receta del pan de zanahoria que viste en facebook hace algunos momentos, por lo tanto el platillo que llevarás es un experimento no navideño.

Los ingredientes

La lista de ingredientes está diseñada para que tengas todo listo ANTES DE COMENZAR A COCINAR.

Para el pan.

2 tazas de zanahoria finamente rayada. Nota: finamente rayada quiere decir que no puedes hacer el pastel, pues no cuentas con los aditamentos para hacerlo y en el súper no la venden. Desiste.

1 ½ tazas de aceite. Nota: Recuerda que tú tienes 3 tipos de tazas en casa que varían considerablemente de tamaño, ninguna con la medida exacta, por lo que no saldrá como se espera. Desiste.

2 tazas de azúcar. Nota: no puede ser eliminada de la receta. Si te preocupan las calorías del pastel, por favor desiste.

1 ½ tazas de coco rayado. Nota: Sí, más azúcar. Desiste.

1 ½ tazas de piña en almíbar picada. Nota: Mucho más azúcar. Desiste

1 ½ taza de nuez picada. Nota: Picada, no aplastada. Desiste

4 huevos. Nota: De ninguna manera este ingrediente hace referencia al nivel de energía requerido para elaborar el pastel, deja trabajar a tu marido y no lo obligues a cocinar contigo. Si no puedes, no repartas. Desiste.

1 cucharadita de esencia de vainilla. Nota: Si no encuentras esencia de vainilla, sino saborizante artificial de vainilla, no intentes hacer conversión de porciones, las matemáticas tampoco han sido lo tuyo. Desiste

1 cucharadita de bicarbonato de sodio. Nota: este ingrediente no está incluido para asegurar una mejor digestión y mucho menos para evitar la acumulación de grasa en tu cuerpo por tanta caloría. Desiste

1 cucharadita de sal. Nota: Se refiere a sal de mesa. Si sólo cuentas con sal de grano por ser más sana, desiste.

Para el betún.

2 ½ tazas de azúcar glas. Nota: Síííííí, más azúcar. Por favor evita hacer experimentos, sustituir el azúcar glas por el azúcar morena no dará el mismo resultado, y tampoco se acercará al merengue que tanto te gusta. Si quieres merengue desiste de hacer el pastel de zanahoria, ese no lo lleva.

1 barra de queso crema. Nota: Si encuentras barras de diferentes tamaños en el súper y no sabes cuál es correcto, desiste.

6 cucharaditas de mantequilla. Nota: si en el súper encuentras mantequilla con sal y sin sal desiste.

1 cucharadita de vainilla. Nota: aplica lo mismo que la vainilla del pan. Desiste.

Preparación del pan

Si a estas alturas del partido insistes en seguir preparando el pastel de zanahoria, te pido por favor que consideres que en esta fecha no habrá madre, amiga o suegra que te rescate. Todas estarán ocupadas preparando algo rico para la cena.

Busca un recipiente que sea lo suficientemente amplio y profundo para que la mezcla al batir no se salpique por toda la casa. Tu tapiz de la sala no podrá limpiarse y terminarás furiosa por haberlo dañado. Saca todo el contenido de envases, trastes ollas y mugreros que tienes inútilmente almacenados en el mueble de la cocina y metete hasta el fondo para buscar la batidora. Recuerda que para estas fechas ya has acumulado unos kilitos de más y no te será sencillo entrar.

Una vez que tengas la batidora en tus manos, busca en el cajón de chunches que nunca usas las aspas de dicha batidora (son esos instrumentos que utilizaste para intentar coser una bufanda sustituyendo las agujas de tejer), lávalas y colócalas en los agujeros de la batidora HASTA QUE HAGAN CLICK y queden bien fijas, ya que de lo contrario saldrán disparadas justo al ya mencionado tapiz de la sala con destino conocido.

Antes de encender el horno y precalentarlo a 180°, te sugiero que te asegures de haberlo dejado vacío, ya que el plástico además de tóxico provoca mucho humo, y no querrás ser nuevamente responsable de encender la alarma contra incendios y desalojar el edificio en esta fecha tan particular. Una vez que el horno está vacío por completo, pide a tu marido que lo encienda antes de que armes un show cómico e histérico intentando hacerlo tú misma.

Mezcla todos los ingredientes del pan y asegúrate de que quede perfectamente mezclado. Por favor, no intentes meter todos al mismo tiempo y después batirlo. Comienza mezclando el azúcar, la sal, el bicarbonato, el aceite y los huevos con la batidora. Cuando se haya hecho una masa homogénea incorpora POCO A POCO el resto de los ingredientes con una cuchara. Si al concluir con esta etapa no ha quedado una masa semilíquida, es momento de desistir. No intentes duplicar el contenido de aceite para que quede como en el video. DESISTE.

Vacía la mezcla en dos recipientes de la misma forma y tamaño. Hacer el pan en un solo molde sólo hará que se desparrame la mezcla y tendrás que lavar el horno, eso implicará más trabajo y no habrá pastel. Insisto, desiste.

Mete los moldes al horno y espera 50 minutos para verificar que el pan ya esté listo. Basta con meter un palillo, no insistas con el cuchillo para pan, ese sirve únicamente para cortarlo.

Mientras el pan está en el horno puedes aprovechar para limpiar todo el desastre. Comienza por la lata de piña y TEN MUCHO CUIDADO al cerrar la tapa que no desprendiste por completo, ya que tiendes a bajarla con un dedo y con el almíbar se resbala hasta quedar tu dedo prensado entre la lata y la tapa, lo que te costará una rajada que te hará llorar.

Al guardar el azúcar glas en la alacena que está tan alta, usa la escalera para que evites utilizar el cuchillo más afilado para empujar la bolsa, que éste la corte y que termines empanizada hasta los calzones. De verdad, desiste.

Preparación del betún.

Ni hablar, por lo visto no han sido suficientes mis sutiles sugerencias para invitarte a NO  HACER el dichoso pastel y ya estás en la preparación del betún, quiere decir que tu necedad es mucha y contra eso no voy a poder. Así que me rindo. Para preparar el betún sólo tienes que mezclar con la batidora el queso, la mantequilla e incorporar poco a poco el azúcar y la vainilla.

Mientras esperas a que se enfríe el pan que sacaste del horno, ve a la farmacia, compra varios paquetes de anti-diarreicos para ti y todos los invitados, así como un paquete grande de papel de baño y un aromatizante.

Una vez que el pan se ha enfriado, coloca uno de ellos sobre un platón y vierte encima el betún que será el relleno. Coloca sobre éste el segundo pan y con el betún restante cubre el pastel y Listo! Habrás terminado no sólo el pastel de zanahoria, sino también con tu imagen de mujer versátil, inteligente y considerada. 20 minutos después de que los invitados hayan comido una pequeña rebanada de tu pastel comenzará la vomitona, recreando con lujo de detalle aquella escena del libro Como agua para chocolate y convirtiendo la navidad del 2016 en una navidad memorable para todos.

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